domingo, 30 de julio de 2017

ECONOMÍA PARA LA PAZ 2017-La tienda de Juanita

Juanita tiene dos hijos, es madre soltera porque su marido un día se fue “al norte” con la promesa de enviar dinero cada mes y regresar con sus ahorros, pero nunca envió dinero, tampoco regresó y Juanita no tiene noticias de él.

En ciertos momentos sus padres la ayudaron, pero ellos también requerían ayuda, así que se puso a buscar trabajo. Tener dos hijos y trabajar en una empresa fue sumamente complicado para hacer compatibles los horarios de madre y de trabajadora, por lo que buscó trabajo en la limpieza de casas y en esto su problema fue dónde dejar a sus hijos mientras trabajaba, porque las señoras que le ofrecían trabajo no admitían niños en sus casas.

Otra de las alternativas que analizó fue irse a trabajar a Estados Unidos, pero el hecho de tener dos hijos pequeños la desanimó de esta aventura.

Pensó en “hacer un negocio” y ahora el problema a vencer era el capital que requería para instalar la tienda de abarrotes con la que soñaba.

Con la ayuda de sus padres entró en una “tanda” que organizó una vecina, en la que cada participante aporta cien pesos semanales y el grupo formado por 50 mujeres va sorteando semanalmente el total del fondo de cinco mil pesos aportado por todas.

A Juanita le tocó la suerte de recibir el fondo a la sexta semana por lo que desde ese momento se dedicó a instalar la pequeña tienda en lo que antes era la sala-comedor de su casa. Con los cinco mil pesos compró mercancía y algunos anaqueles usados y el negocio ha funcionado durante los últimos 8 meses con buen éxito y también con mucho trabajo de su parte.

Ahora está planeando ampliar su negocio e incluso contratar a una persona que le ayude, pero nuevamente se enfrenta al problema de la falta de capital. Ella ha buscado apoyo en las instituciones oficiales que apoyan las microempresas, pero no logra cumplir todos los requisitos, por lo que por el momento los planes están detenidos hasta que empiece la siguiente “tanda” con sus vecinas.

El motor de este tipo de proyectos tiene varios componentes, todos muy importantes: un(a) emprendedor(a), capital, asesoría técnica y financiera, etc., que forman parte de lo que técnicamente sería el plan de negocios. Podemos tener ideas muy brillantes pero sin el capital necesario va a ser prácticamente imposible que las convirtamos en un negocio. Por otra parte la asesoría técnica y financiera facilitarán la preparación de un plan de negocios que lleve el proyecto al éxito y a la permanencia en el tiempo.

Decía la abuela “sin farina hay muina”, lo que significa que sin comer hay enojo. Claro está: cualquier persona está molesta cuando tiene hambre y por el contrario, también decimos “panza llena, corazón contento”.

Para construir una paz duradera es indispensable que las personas y sus familias tengan ingresos suficientes para cubrir no solamente sus necesidades básicas, sino algo más… Pero en México hay millones de jóvenes y adultos que no tienen un trabajo que les permita obtener honradamente ingresos suficientes. La cantidad de empleos que estamos creando no alcanza para cubrir el déficit de ocupación remunerada.

La “Economía para la Paz” requiere la creación de miles microempresas de tipo industrial, agrícola, comercial y de servicios, las cuales además de generar autoempleo a sus dueños, ayudarán a crear muchos de empleos adicionales. De aquí surge la justificación de esta propuesta que implica la creación de fondos de inversión que faciliten la fundación de microempresas en las cuales se emplearán millones de personas en busca de ingresos.

Este es el momento en el que Juanita y otros miles de emprendedores requieren del apoyo de fondos de inversión privados para que sus ideas de negocios se vuelvan realidad. Con cantidades relativamente pequeñas se pueden apoyar a estos emprendedores que generarán empleos para sí mismos y para otras personas y paz para México…
Estamos construyendo fondos de inversión para el apoyo a microempresas.
¡Tus propuestas y participación son bienvenidas!

Autor: Rodrigo Diez de Sollano

Twitter: @DeSollano

domingo, 23 de julio de 2017

CORRUPCIÓN EN MÉXICO, ¿TIENE REMEDIO?

El actual presidente de México (2012-2018) afirmó en cierta ocasión que la corrupción en este país es algo “cultural”. Esta frase la entendí en el sentido de que el presidente afirmaba, que ser corrupto es algo tan arraigado en la sociedad mexicana que ya forma parte de nuestra manera de ser, es decir, que nuestra cultura incluye entre sus características el ser corrupto. Dicho de otra manera: que por ser mexicano es “normal” ser corrupto.

Estoy totalmente en desacuerdo con la anterior afirmación y a falta de investigaciones más profundas para sustentar mi posición, les comento un video que tuve oportunidad de ver hacer unos días. Este video grabado con cámaras escondidas en la ciudad de Puebla, México, por “La Jungla de Mariano” (1) se llama “México, ¿Tiene remedio?”, y muestra varios vendedores(as) ambulantes, a quienes (sin saberlo ellos) los pusieron en la tentación de robar.

Se trataba de personas de muy escasos recursos económicos, quienes para subsistir venden chicles, dulces y algunas otras mercancías en un parque de la ciudad de Puebla. El escenario incluía una persona sentada en una de las bancas del parque y dos cámaras escondidas. Al terminar la grabación se les informó de las cámaras escondidas.

A cada uno de los sujetos de la muestra y “actores involuntarios” del video, le proporcionaron un billete de cien pesos y se le pidió que caminara a una tienda cercana, fuera del alcance visual de la persona sentada en la banca, a comprar cierta clase de chicles sin azúcar y con valor aproximado de diez pesos.

Algunos de los “actores involuntarios” propusieron dejar su mercancía “en prenda” de que regresarían con el chicle que les habían encargado y con el dinero sobrante y a todos(as) les dijeron que se llevaran su mercancía.

Al cabo de algunos minutos regresó el primer sujeto con el chicle sin azúcar y el cambio del billete de cien pesos. En TODOS los casos, los(as) “actores(as) involuntarios(as) regresaron con la mercancía encargada y el dinero restante.

A cada uno(a) le preguntaron ¿por qué había regresado, cuando podría haber desaparecido con el total del dinero? Palabras más, palabras menos todos(as) dijeron que “así no se gana el dinero…”; que “tengo años vendiendo aquí y mi fama cuenta…”; que “Dios ya no me ayudará si robo…”. En pocas palabras: “porque no soy un ladrón…”.

Este caso es una pequeña muestra de lo que se piensa y vive todos los días en un estrato socioeconómico de los más bajos de México.

Mientras tanto nos golpean el rostro las noticias de exgobernadores, de líderes sindicales y en general de políticos que recibieron el encargo de la sociedad de administrar algunos de los recursos de la Nación y en lugar de rendir buenas cuentas a sus patrones (el pueblo de México) han desviado el uso de los recursos públicos para comprar lujosos departamentos en Miami, hacer inversiones en Bahamas, en Suiza o en Mónaco, comprar autos deportivos y relojes de gran lujo, casas y ranchos en México, etc.

Desafortunadamente este comportamiento se ha ido generalizando a tal grado que casi le creemos al presidente y estamos tentados a pensar que es “normal” el robar recursos públicos, obviamente sin castigo alguno. Es decir, “normalizamos” una conducta reprobable y no sólo eso, sino que llegamos a pensar que “un político pobre, es un pobre político” (frase atribuida a Hank González).

Llegamos a creer que la autoridad moral de personas como el expresidente de Uruguay, José Mujica, es un mito y que una persona que accede a un cargo público y no “aprovecha” la oportunidad para hacer negocios y enriquecerse, es un pobre tonto que no merece estar en ese cargo.

Lo peor de todo es que trasmitimos esta deformada escala de valores a las siguientes generaciones al no reprobar socialmente y castigar estas acciones.

Pero, México, ¿tiene remedio?

Tal parecería que todas las circunstancias están en contra y que este país ¡no tiene remedio! Pero los valores traducidos en acciones de estos vendedores ambulantes de Puebla nos levanta el ánimo y nos permite ver una luz en el fondo del túnel…
¿Qué ejemplo y qué lecciones de vida recibieron estos vendedores, de sus padres y abuelos?
¿Qué valores aprendieron e hicieron suyos durante su corta estancia en la escuela?
¿Qué valores les fueron trasmitidos por los ministros religiosos?
¿Adoptaron algunos valores o algunas ideas de ciertos personajes históricos?
¿La comunidad donde se desarrollaron aprueba y aplaude la honradez?
¿Influyó su comunidad en la forma concreta de vivir la honradez?

Las respuestas a estas y otras preguntas pueden darnos pistas de lo que podríamos hacer a nivel nacional y local, porque MÉXICO, ¡SI TIENE REMEDIO!

Autor: Rodrigo Diez de Sollano

Twitter: @DeSollano

Fuentes de Información:
México, ¿Tiene Remedio? Video por La Jungla de Mariano

domingo, 16 de julio de 2017

HISTORIA DEL PAÍS DONDE TODO ESTÁ BIEN

Esta es la historia de un país donde muchos de sus habitantes pensaban que todo estaba bien… Las carreteras recientemente construidas y en perfecto estado de operación. Las guarderías para bebés y niños funcionando de acuerdo a las normas oficiales. Los procesos para elegir a las autoridades municipales, estatales y federales, creían que se realizaban de manera eficiente, justa y transparente. Incluso pensaban que las escuelas normales rurales para la formación de profesores, funcionaban en forma tan eficiente que los alumnos nunca tenían que protestar para obtener lo que necesitaban.

Pero llegaron tiempos aciagos para aquel país, porque una enfermedad extraña contagió a la mayoría de sus gobernantes e incluso de sus familiares. Esta enfermedad desarrollaba en las personas un excesivo amor a las riquezas materiales y al poder, de tal manera que cualquier obra o acción gubernamental incluía en sus costos una comisión para el funcionario que aprobaba la obra y otra para el jefe de este funcionario, todo ello ante el silencio, la inacción y en ciertos casos de la complicidad de los ciudadanos.

A tal grado llegó la penetración de la enfermedad que modificaron las especificaciones técnicas para reducir los costos de las construcciones que realizaba el gobierno y así poder conservar las comisiones para los funcionarios, a pesar de que se generaban riesgos para los usuarios. Pero como en el país ¡todo se veía bien! los funcionarios confiaron que no pasaría nada…

Pero tarde a temprano los efectos de la enfermedad se volvieron terribles realidades: Los bebés de una guardería que no cumplía las normas murieron en un incendio. Los estudiantes de una normal rural fueron reprimidos y desaparecidos al protestar. La carretera que conectaba la capital del país con un puerto, se derrumbó por la erosión de las aguas pluviales en una obra mal planeada y peor construida y que causó la muerte a dos personas. Los procesos electorales fueron manipulados para evitar una amplia derrota y la consecuente salida del poder del grupo gobernante.

Aquel país dejó de ser el país modelo y ahora es “una piedra en el zapato” del grupo de países poderosos, que ya no saben que hacer con el que fue su creación favorita.

Algunos conocedores recomiendan una purga de funcionarios públicos quienes en lugar de estar en oficinas gubernamentales, deberían estar en la cárcel. Pero hay personas y grupos que no aceptan esta alternativa tan radical y proponen otras posibles soluciones.

Para contener la corrupción y la impunidad, un grupo de ciudadanos decidió “seguir la pista al dinero” de tal manera que se vigilen las acciones y las posesiones de los funcionarios públicos para asegurarse de que ya están curados de la enfermedad que aqueja a aquel país. Se establecieron los controles para conocer sus posesiones antes, durante y después de ser funcionarios públicos y en caso necesario realizar las acciones correctivas. Al principio fue lento poner en práctica estas acciones, pero al crecer el número de ciudadanos vigilantes, cada día es más difícil la reincidencia de la enfermedad. Adicionalmente, algunos representantes populares en el Congreso decidieron apoyar esta iniciativa, convirtiendo en ley el hacer públicas las declaraciones de posesiones y de intereses de los funcionarios públicos.

Aun así, la enfermedad no cede y por ello pregunto a Ud. lector(a):
Si Ud. vive en un país similar a éste, ¿Qué propone y qué está dispuesto(a) a hacer para sanar a su país de la corrupción y la impunidad?

Autor: Rodrigo Diez de Sollano

Twitter: @DeSollano


domingo, 9 de julio de 2017

CICLOVÍAS, ¿SÍ O NO?

Durante la presente administración municipal de Guadalajara (Jalisco, México) ha habido un crecimiento importante en la longitud de las ciclovías que recorren la ciudad. Este crecimiento ha generado opiniones encontradas entre quienes defienden su construcción y quienes las rechazan.
Los argumentos de ambos bandos son dignos de tomarse en cuenta:

A favor:
Las ciclovías no son para uso recreativo (que también podrían serlo). Son una forma de facilitar y hacer más segura la circulación de un medio de transporte distinto, que es la bicicleta.
Los carriles exclusivos para bicicletas son indispensables para impulsar a más personas para que utilicen la bicicleta como medio de transporte, no solamente los fines de semana para uso recreativo o deportivo.
Una red amplia de ciclovías en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) disminuirá el uso de automóviles haciendo más ágil la circulación motorizada.
Con el indispensable complemento de un buen transporte público y una buena sincronización de los semáforos y la ampliación del sistema de bicicletas públicas (MiBici), los habitantes de la ZMG podrán movilizarse más rápidamente a sus destinos, disminuyendo el tiempo dedicado al transporte.
La contaminación ambiental disminuirá en la ZMG al circular menos vehículos motorizados.

En contra:
Las ciclovías restan espacio a los automóviles, a los autobuses y los transportes de carga, provocando congestionamientos.
Muchas personas no pueden utilizar la bicicleta y no es posible obligarlas a utilizar este medio de transporte.
El número de ciclistas en la ZMG no amerita las inversiones y los espacios públicos que utilizan.
Los ciclistas estorban el tránsito de los vehículos y son un peligro para sí mismos por la imprudencia con la que conducen sus bicicletas.

Desde hace cerca de 15 años se presentó a las autoridades municipales y estatales una propuesta de construcción de una red de ciclovías de cerca de 300 km de longitud en la ZMG. Con gran lentitud por parte de las autoridades se han construido algunos kilómetros de ciclovías, en algunos casos paralelos a parques lineales, pero aún falta mucho por hacer. Conforme se vayan construyendo más ciclovías, el número de usuarios crecerá (esto ya ha sucedido), porque quienes actualmente (como yo) no utilizamos la bicicleta como medio de transporte por temor a un accidente, al disponer de ciclovías más seguras nos animaremos a utilizarla.

Pero es muy importante hacer notar que no se trata de que la bicicleta sustituya a los vehículos motorizados, sino que se busca crear un sistema de transporte en la ZMG que sea multifuncional, en el cual puedan convivir peatones, ciclistas, motociclistas, automóviles particulares y públicos, autobuses urbanos, transportes de carga, etc. para lo que se requiere de una planeación integral que contemple a todos los usuarios.

Tal vez en algunas calles o avenidas sea necesario restringir el paso de vehículos de carga y en otras se restrinja el uso de bicicletas o de autos particulares o incluso diseñar calles exclusivas para bicicletas, todo ello bajo un plan general.

Además de la construcción de ciclovías y/o de calles exclusivas para cierto tipo de vehículos o de calles peatonales, se requiere urgentemente de Educación Vial (así con mayúsculas) para TODOS: automovilistas, transportistas, ciclistas, motociclistas y peatones. Entre otras cosas se necesita insistir en NO utilizar los teléfonos celulares (y menos aún, “mensajear”) al ir caminando o conduciendo cualquier tipo de vehículo (incluida la bicicleta). También se requiere mejorar la señalización, particularmente para dar vuelta a la derecha, tomando en cuenta que los ciclistas están circulando por el carril del extremo derecho y que los peatones deben tener prioridad sobre cualquier vehículo que de vuelta a la derecha.

La educación vial implica desarrollo del respeto a los derechos de los demás y hacer valer el respeto de los demás a mis propios derechos. Pero la educación vial debe ir acompañada de una campaña de “hacer valer la ley”, ya que de nada sirve tener una hermosa ley de tránsito, si podemos violarla sin que haya consecuencias legales y económicas. Esto es válido para peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas, transportistas, etc. y por cierto, podría ponerse en práctica en la “Vía Recreactiva” en la que circulan algunos ciclistas “poco respetuosos de los demás”, por decir lo menos…

El punto central es que NO hay, ni debe haber, usuarios de primera y usuarios de segunda de los espacios públicos. Todos tenemos derecho a utilizar las calles de la ciudad y eso requiere de un ordenamiento que valga para todos.

NOTA FINAL:

El día de hoy (domingo 9/julio/2017) al cierre de las casillas de la consulta popular en relación a la construcción de ciclovías en la avenida Marcelino García Barragán, aparentemente los resultados de la votación favorecen la construcción de las ciclovías.
Pregunta curiosa: ¿Cuál es el objeto de hacer esta votación si su resultado no es vinculante para las autoridades?

Autor: Rodrigo Diez de Sollano

Twitter: @DeSollano


lunes, 3 de julio de 2017

INUNDACIONES 2017 (Otra vez el Aprendiz de Brujo)

En el cuento del Aprendiz de Brujo (poema original de Goethe, convertido en un poema musical por Paul Dukas y en una película de dibujos animados por Walt Disney), el brujo-maestro encargó al aprendiz que sacara agua del pozo para limpiar los pisos mientras el maestro salía de la casa. El aprendiz de brujo tomó el libro de hechizos de su maestro y convirtió una escoba y una cubeta en sus ayudantes, que iban y venían sacando agua del pozo y llenando un gran recipiente, hasta que el aprendiz de brujo perdió el control y la escoba y la cubeta siguieron sacando agua inundando la casa. Cuando llegó el maestro retomó el control de la situación, deteniendo la inundación y regresando al aprendiz a sacar agua del pozo de la forma tradicional.

¡Las muy esperadas lluvias por fin llegaron a México! Y vinieron acompañadas de fuertes vientos y de intensas precipitaciones que convirtieron la esperanza y la alegría por la tan necesitada agua, en grandes y peligrosas inundaciones…

Pero el origen de las inundaciones no se debe solamente a la cantidad de agua que cae por metro cuadrado de superficie terrestre, sino también a otros factores tales como la cantidad de agua que se infiltra en la tierra (por ejemplo en parques y jardines) y el porcentaje del agua de lluvia que corre por la superficie. Además de esta última parte, cuánta se va a los drenajes pluviales o no pluviales, cuánta corre por las calles y finalmente que cantidad va a dar a algún cauce de río o de arroyo que la conduzca fuera de las zonas habitadas.

De lo anterior podemos darnos cuenta que buena parte del agua que causa inundaciones y destrozos, es debida a la acción de los seres humanos. Hemos construido casas y edificios en donde antes se infiltraba el agua de lluvia, hemos pavimentado calles en zonas de absorción de aguas pluviales, hemos convertido cauces de ríos y arroyos en avenidas y calles, hemos transformado ríos en drenajes, no sólo contaminando las aguas limpias, sino además provocando flujos de líquidos que superan la capacidad de desagüe de esos cauces, originando inundaciones con aguas contaminadas. En fin… ¡nos hemos comportado como el pequeño aprendiz de brujo!

El problema es que en la vida real no podemos llamar al maestro para detener las inundaciones y debemos encontrar soluciones por nosotros mismos.

A lo largo de la historia de México ha sido muy común que los ríos y arroyos que corrían por donde ahora son zonas habitadas se fueron contaminando, primero con unos cuantos drenajes, luego más y más, hasta que fue “más fácil” encerrar los flujos de aguas pluviales mezcladas con aguas negras en grandes colectores que conducen los drenajes hacia ríos que descargan finalmente en el mar, generalmente sin el tratamiento adecuado para reducir el impacto ambiental.

En lugar de construir tuberías exclusivas para drenaje de aguas negras nos fuimos por el camino “fácil” de utilizar los cauces (algunos aparentemente secos) y las corrientes de agua y así el problema se fue haciendo cada día más grande. En lugar de construir pequeñas plantas de tratamiento de aguas residuales cercanas a las zonas que las generan para reutilizar parte de las aguas tratadas para riego en las mismas zonas urbanas, preferimos construir grandes plantas de tratamiento.

Cubrimos los cauces de ríos y arroyos con cemento y encima construimos calles y avenidas, pero el agua “no se deja engañar” y reconoce sus antiguos caminos hacia el mar inundando las zonas que fueron invadidas por los seres humanos, cobrando cada año la factura de los errores cometidos por quienes “desarrollaron” y “urbanizaron” las áreas equivocadas.

En la búsqueda de soluciones se han explorado las opciones de “drenajes profundos” para arrojar el problema cada vez más adelante. Utilizando la solución del alcalde de Lagos, que según cuenta la leyenda mandó tapar un agujero en una calle del centro de la población, abriendo otro agujero junto al anterior para utilizar la tierra para taparlo, y así sucesivamente hasta que llegaron a la orilla de la zona urbana…

En mi opinión, parte de la solución es RECONSTRUIR el territorio hasta donde se posible, reconstruyendo los cauces de ríos y arroyos que permitan conducir el agua pluvial de manera segura a través de las poblaciones y creando embalses para el almacenamiento temporal del agua de lluvia que retengan el exceso mientras pasa la hora pico de precipitación pluvial. Complementando lo anterior con drenajes exclusivos para aguas negras y plantas de tratamiento “locales” que permitan reutilizar el agua en zonas cercanas.

Probablemente algunas personas dirán que esta solución es costosa e imposible de ponerla en práctica pero la alternativa del drenaje profundo es tan o más costosa y con mayor impacto ambiental. Además con cauces y embalses se puede crear una red de parques y ciclopistas que tendrán usos recreativos y ecológicos para beneficio de los habitantes de las zonas urbanas, tal como sucedió en el río Manzanares en Madrid, España y el río Cheonggyecheon en Seúl, Corea del Sur.

Ahora que van a empezar las campañas políticas para las elecciones de 2018, las(os) candidatas(os) podrían incluir en sus propuestas de gobierno, estas alternativas que de una vez por todas solucionen de fondo las inundaciones en zonas urbanas.

¡De otra forma estaremos cada año como el aprendiz de brujo!